{"id":408,"date":"2016-06-04T20:00:48","date_gmt":"2016-06-04T20:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/?p=408"},"modified":"2023-09-21T02:14:31","modified_gmt":"2023-09-21T02:14:31","slug":"vicios-castigos-y-desechos-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/2016\/06\/04\/vicios-castigos-y-desechos-iii\/","title":{"rendered":"Vicios, castigos y desechos III"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong>Adulterio, embriaguez y robo: acciones sancionadas en la vida cotidiana nahua<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Para poder hablar de la sociedad nahua, o por lo menos de la que se refleja en las obras tanto de frailes como de ind\u00edgenas adoctrinados, necesitamos tomar en consideraci\u00f3n que \u00e9sta fue el resultado de un largo proceso de intercambio cultural, de redes de comercio, de invasiones y de migraciones que conformaron, en conjunto, y por lo menos desde el periodo Cl\u00e1sico, con el esplendor de Teotihuacan, varias de las caracter\u00edsticas sociales y costumbres de ese pueblo, que hoy podemos estudiar, al adentrarnos en las obras de autores como fray Bernardino de Sahag\u00fan y Fernando de Alva Ixtlilx\u00f3chitl, por citar a algunos.<\/p>\n<p>Costumbres que pueden ir desde el uso y aprovechamiento de la miel, el tabaco o el pulque, o caracter\u00edsticas sociales como los rituales de autosacrificio, son algunos de los aspectos que fueron documentados sobre la vida de las sociedades del Poscl\u00e1sico.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Estas tradiciones, as\u00ed como otros rasgos sociales, culturales y hasta religiosos, fueron heredados o influenciados por la cultura teotihuacana en las sociedades del Poscl\u00e1sico.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>A diferencia de la sociedad nahua, las fuentes en las que podemos hallar informaci\u00f3n de esta influencia, son principalmente arqueol\u00f3gicas, por lo que no resulta aventurado afirmar la existencia de esta fuerte herencia. Como prueba de esto, podemos observar, por mencionar un ejemplo, la influencia de la arquitectura teotihuacana en el Templo Mayor de Tenochtitlan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Leyes estrictas, procesos complejos.<\/strong><\/p>\n<p>De este modo, la conformaci\u00f3n de las sociedades del Poscl\u00e1sico se logr\u00f3 a trav\u00e9s de un largo proceso de intercambio y herencia cultural. El hecho de que Teotihuacan haya mantenido, como cultura, un largo tiempo de vida y una importante influencia en los pueblos posteriores que conformaron el mundo mesoamericano, es indicador, entre otras cosas, de que probablemente se trat\u00f3 de mantener un orden social general, mismo que produjo sociedades altamente estrictas y organizadas, como la mexica, cuyo cumplimiento estricto de las leyes manten\u00eda estables los aspectos morales y \u00e9ticos; el escarmiento p\u00fablico, por ejemplo, era una de las penas que se realizaban al transgredir estas reglas.<\/p>\n<p>Si bien no se puede dar por hecho que la preocupaci\u00f3n por la disciplina sea una herencia directa de aquellos pueblos de estirpe teotihuacana, que conservaron su cultura tras la ca\u00edda de la urbe, me ha parecido interesante la postura que defiende Wigberto Jim\u00e9nez Moreno en su art\u00edculo \u201cLos portadores de la cultura teotihuacana\u201d,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> en el cual expone, precisamente, la influencia que se desprendi\u00f3 de esta cultura. Sin embargo, podemos afirmar con seguridad que en la sociedad nahua existi\u00f3 un gran inter\u00e9s por la disciplina, por mantener un estricto orden y penalizar, en consecuencia, con rigor los delitos. Para lograrlo y dar cumplimiento a sus leyes, se construy\u00f3 un sistema judicial complejo encargado de vigilar la conducta, de castigar, cuando fuese necesario, y de atender los casos donde se acusaba o se enjuiciaba a una persona. Estos procesos \u2014que actualmente podemos llamar administrativos, penales y judiciales\u2014 requer\u00edan, como veremos m\u00e1s adelante, de un estricto compromiso, un voto de lealtad, de honestidad, pero sobre todo, de responsabilidad por parte de los jueces.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Los <em>achcacauhtin <\/em>eran los encargados de aplicar las sentencias determinadas en los juicios, aunque pod\u00edan tambi\u00e9n fungir como \u201cjueces\u201d que atend\u00edan, con detenimiento, los casos para proceder a solucionarlos; Jacques Soustelle, en <em>La vida cotidiana de los Aztecas en v\u00edsperas de la Conquista<\/em>, detalla que estos hombres eran \u201cjueces que trabajaban desde el amanecer hasta dos horas antes de que se pusiera el sol y que s\u00f3lo interrump\u00edan sus actividades para tomar una comida ligera y descansar una breve siesta y que en caso de corrupci\u00f3n se hac\u00edan merecedores de la pena de muerte\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>La opini\u00f3n del especialista franc\u00e9s refleja el compromiso y voto de honestidad del que habl\u00e9 anteriormente, y que, por obvias razones, deb\u00eda ser el elemento caracter\u00edstico de un <em>achcacauhtin.<\/em> Por otro lado, el \u201ctribunal\u201d que atend\u00eda los casos estaba conformado por doce jueces que se reun\u00edan de manera formal en Texcoco, con la presencia del gobernante para atender los casos de mayor intensidad.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> En la ciudad de M\u00e9xico-Tenochtitlan, existieron 20 juzgados, adem\u00e1s del ubicado en el tianguez de Tlatelolco.<\/p>\n<p><em>Nappualtlatolli, <\/em>\u201cla palabra de los ochenta d\u00edas\u201d,<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> era nombre que recib\u00eda la \u201caudiencia\u201d donde se trataban los casos que no hab\u00edan sido juzgados durante ese tiempo. \u00c9sta se llevaba a cabo cada cuatro \u201cmeses\u201d del calendario nahua, es decir, cada 80 d\u00edas, ah\u00ed se resolv\u00edan los procesos inconclusos, ya que se ten\u00edan que juzgar dentro de ese periodo sin la posibilidad de excederse por m\u00e1s tiempo. En Tenochtitlan esta \u201cAudiencia\u201d era presidida por el <em>Cihuacoatl, <\/em>y en <em>\u201c<\/em>se \u2018liquidaban\u2019 [\u2026] desde el amanecer hasta la noche todos los negocios pendientes, as\u00ed pol\u00edticos con judiciales<em>\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/ywAAAAAAQABAAACAUwAOw==\" fifu-lazy=\"1\" fifu-data-sizes=\"auto\" fifu-data-srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=75&resize=75&ssl=1 75w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=100&resize=100&ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=150&resize=150&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=240&resize=240&ssl=1 240w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=320&resize=320&ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=500&resize=500&ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=640&resize=640&ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=800&resize=800&ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=1024&resize=1024&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=1280&resize=1280&ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1&w=1600&resize=1600&ssl=1 1600w\" class=\"aligncenter  wp-image-409\" fifu-data-src=\"https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F1Vic.jpg?ssl=1\" alt=\"E3F1Vic\" width=\"311\" height=\"462\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Fig 1. Imagen de los jueces, sus posturas y castigos<em>. C\u00f3dice florentino, <\/em>Libro VIII, fol. 26r. En la imagen se lee: \u201cI: En este lugar donde llamavan tlacxitlan: los juezes no diferian los pleitos de la gente popular, sino procuraban de determinar los presto, ni recibian coechos, ni favorecian al culpado, sino hazian la justicia derechamente\u201d. Paleograf\u00eda del autor.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La aplicaci\u00f3n de la ley<\/strong><\/p>\n<p>La ley que manten\u00eda el orden entre los <em>macehualtin<\/em>, \u201cplebeyos\u201d, y los <em>pipiltin<\/em>, \u201cnobles\u201d, tendi\u00f3 a \u201cdividirse\u201d \u2014por usar un t\u00e9rmino an\u00e1logo\u2014 en dos, por una parte, la ley oficial y por la otra, la supervisada y aplicada por la comunidad, mientras que las leyes generales \u2014o bien, las \u201coficiales\u201d\u2014 eran dictadas por el <em>tlatoani<\/em>. Pablo Escalante Gonzalbo refiere que \u201cel orden de estas comunidades parece haber oscilado siempre entre la autogesti\u00f3n y el cumplimiento de ciertas reglas y obligaciones impuestas por el orden pol\u00edtico central\u201d,<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> es decir, por un lado estaban estas las leyes generales centrales y por el otro, una jurisdicci\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p>Ya que la vida en los \u201cbarrios\u201d era bastante din\u00e1mica y organizada, resultaba inconveniente que las autoridades oficiales se entrometieran en sus asuntos, por esta raz\u00f3n \u00e9stos s\u00f3lo transitaban por los lugares concurridos, p\u00fablicos, no se met\u00edan a fondo entre las calles de los <em>calpulli. <\/em>Para esta ley \u201cmenor\u201d de los barrios, existi\u00f3 el c\u00f3digo <em>Tlatocayotl.<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> De esta forma, Escalante se\u00f1ala que no era dif\u00edcil que las propias comunidades trataran de proteger a sus miembros de la acci\u00f3n severa del gobierno central. Sin embargo, hay que recalcar que las penas impuestas por la propia comunidad iban desde el aislamiento, la burla, el se\u00f1alamiento p\u00fablico y la discriminaci\u00f3n con frases como <em>tlani xiquipilhuilax<\/em> que significa \u201cpor abajo se arrastra el costal\u201d o <em>tlatolli itaqual<\/em>, \u201clas palabras son su comida\u201d,<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> hasta la expulsi\u00f3n o la muerte.<\/p>\n<p>A pesar de esta variable en cuanto a la aplicaci\u00f3n de la ley, no hay que dejar de lado la cuesti\u00f3n sobre la rigidez de la misma y su ejecuci\u00f3n. Ya sea en cuestiones generales o en la jurisdicci\u00f3n comunitaria, pues si se llegaba a hacer justicia por mano propia, la pena era la muerte, ya que se entend\u00eda como una burla a la autoridad del soberano.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Aunque los castigos pod\u00edan ser impartidos por la comunidad, si a falta o el asunto era de mayor impacto, las autoridades oficiales ten\u00edan el derecho de entrometerse. Una \u00faltima caracter\u00edstica de ambas formas de ejecutar la ley era que los jueces exig\u00edan testimonios y evidencias s\u00f3lidas sobre la persona y delito, de manera que, si no se presentaba esto en el juicio, no se castigaba.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Jacques Soustelle sostiene la idea de que exist\u00eda una relaci\u00f3n entre la jerarqu\u00eda y la dimensi\u00f3n del castigo.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> Aunque la misma falta la cometiera un <em>macehual <\/em>o un <em>pilli<\/em>, el castigo ser\u00eda mayor para el <em>pilli,<\/em> pues su postura social alta le obligaba a ser m\u00e1s reservado.<\/p>\n<p>Esto ejemplifica tambi\u00e9n la importancia en la sociedad nahua de evitar cometer acciones err\u00f3neas, ya que, como mencion\u00e9, la jerarqu\u00eda del individuo era importante y de cierta forma lo marcaba, por lo tanto, deb\u00eda, entre m\u00e1s alta fuera su posici\u00f3n en la sociedad, comportarse de acuerdo con los preceptos morales impuestos por el Estado. Pero, evidentemente, tambi\u00e9n los <em>macehualtin <\/em>deb\u00edan evitar cometer malas acciones, pues el mantener una buena imagen ante la familia y cumplir con la moral comunitaria, era de suma importancia, ya que estaba de por medio la imagen todo el barrio. Prueba de lo anterior es el hecho de que uno de los castigos m\u00e1s severos se aplicaba a aqu\u00e9llos que alteraban el orden p\u00fablico, por ejemplo, una pelea o un pleito en alg\u00fan lugar concurrido como el mercado o alguna plaza.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/ywAAAAAAQABAAACAUwAOw==\" fifu-lazy=\"1\" fifu-data-sizes=\"auto\" fifu-data-srcset=\"https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=75&resize=75&ssl=1 75w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=100&resize=100&ssl=1 100w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=150&resize=150&ssl=1 150w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=240&resize=240&ssl=1 240w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=320&resize=320&ssl=1 320w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=500&resize=500&ssl=1 500w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=640&resize=640&ssl=1 640w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=800&resize=800&ssl=1 800w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=1024&resize=1024&ssl=1 1024w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=1280&resize=1280&ssl=1 1280w, https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1&w=1600&resize=1600&ssl=1 1600w\" class=\"aligncenter size-full wp-image-410\" fifu-data-src=\"https:\/\/i3.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F2Vic.jpg?ssl=1\" alt=\"E3F2Vic\" width=\"400\" height=\"238\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Fig. 2. Escena de pleito, <em>C\u00f3dice florentino, <\/em>Libro VI, fol. 190v.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La manera de castigar\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>Robo<\/strong><\/p>\n<p>Entre las acciones m\u00e1s penadas dentro de la sociedad nahua se encuentran el homicidio, el adulterio, la embriaguez y el robo. Para estas faltas, el castigo casi siempre era la muerte; se llevaba a cabo de distintas formas, con ello se persegu\u00eda realzar el elemento ejemplificativo, a trav\u00e9s del escarmiento p\u00fablico. Por citar un caso, es muy conocido el hecho de que una vez ejecutados los acusados, eran desmembrados y las partes de sus cuerpos se hac\u00edan recorrer entre las calles.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>En cuanto se comenzaba a poner el Sol, sonaba el \u201ctoque de queda\u201d, m\u00e1s o menos a las seis de la tarde y \u00e9ste indicaba que toda la actividad de la ciudad deb\u00eda de parar y los puestos deb\u00edan ser recogidos. Esto le serv\u00eda al gobierno como una manera f\u00e1cil de controlar las actividades.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a> De esta forma, los guardias pod\u00edan identificar m\u00e1s f\u00e1cilmente las acciones err\u00f3neas que se llegaban a cometer, como el robo. El mercado contaba con guardias y jueces que vigilaban que todo estuviera tranquilo; adem\u00e1s, las calles eran recorridas por guardias que deten\u00edan a qui\u00e9n atraparan en acciones indebidas. Sin embargo, destacan los <em>temacpalitotique,<\/em> que eran ladrones que utilizaban alguna droga en forma de polvo, que una vez dormidas y paralizadas las v\u00edctimas, violaban a las mujeres y saqueaban los bienes.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>En cuanto a las penas, fray Bartolom\u00e9 de las Casas describe la manera en la que se trataba a los ladrones:<\/p>\n<blockquote><p>Los ladrones eran muy castigados y perseguidos. El que comet\u00eda hurto notable, mayormente si era cosa de los templos o de la casa del se\u00f1or, o si para hurtar escalaba o romp\u00eda casa, por la primera vez lo hac\u00edan esclavo y a la segunda lo ahorcaban. El ladr\u00f3n que hurtaba en la plaza o mercado cosa de precio, as\u00ed como ropa o alg\u00fan tejuelo de oro, o por frecuentaci\u00f3n de hurtos peque\u00f1os en el mercado (porque hab\u00eda tan sotiles ladrones algunos, que en levant\u00e1ndose la vendedora o volviendo la cabeza, le apa\u00f1aban de lo que ten\u00eda), luego le ahorcaban por la circunstancia del lugar, porque ten\u00edan por gran delicto el que se comet\u00eda en el mercado, por el mal ejemplo que a toda la comunidad se daba.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/ywAAAAAAQABAAACAUwAOw==\" fifu-lazy=\"1\" fifu-data-sizes=\"auto\" fifu-data-srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=75&resize=75&ssl=1 75w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=100&resize=100&ssl=1 100w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=150&resize=150&ssl=1 150w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=240&resize=240&ssl=1 240w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=320&resize=320&ssl=1 320w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=500&resize=500&ssl=1 500w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=640&resize=640&ssl=1 640w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=800&resize=800&ssl=1 800w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=1024&resize=1024&ssl=1 1024w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=1280&resize=1280&ssl=1 1280w, https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1&w=1600&resize=1600&ssl=1 1600w\" class=\"aligncenter size-full wp-image-411\" fifu-data-src=\"https:\/\/i1.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F3Vic.jpg?ssl=1\" alt=\"E3F3Vic\" width=\"201\" height=\"389\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>\u00a0<\/em>Fig. 3<em>. Temacpalitotique <\/em>drogan a las v\u00edctimas y despu\u00e9s huyen con los bienes. <em>C\u00f3dice florentino, <\/em>Libro IV, fol. 60v.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Adulterio<\/strong><\/p>\n<p>Era una de las acciones m\u00e1s castigadas dentro de la sociedad mexica, la pena se ejecutaba de igual manera para la ad\u00faltera como para el hombre con el que sosten\u00eda estas relaciones il\u00edcitas. El marido no pod\u00eda tomar la justicia por s\u00ed mismo, pero en caso de que as\u00ed fuere, se le castigaba tambi\u00e9n con la muerte.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Dentro de la pena por adulterio, se debe resaltar que no hab\u00eda distinci\u00f3n entre <em>pipiltin<\/em> o <em>macehualtin<\/em>.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Actualmente, la discusi\u00f3n al respecto gira en torno a que la poligamia de cierta forma estaba permitida entre los <em>pipiltin,<\/em> mientras que los <em>macehualtin<\/em>, deb\u00edan apegarse a la monogamia. A pesar de esto, de entre las mujeres del <em>pilli,<\/em> s\u00f3lo una era la m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>El castigo para el adulterio era la pena de muerte, se mataba a los que lo comet\u00edan. Bartolom\u00e9 de las Casas describe que previo a la ejecuci\u00f3n de los ad\u00falteros: \u201ctom\u00e1ndolos en el delicto o hab\u00eda violenta sospecha, prend\u00edalos, y si no confesaban d\u00e1banles tormentos, y confesando, conden\u00e1banlos a muerte\u201d.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> Adem\u00e1s, el fraile tambi\u00e9n describe claramente la manera en que se ejecutaba a los ad\u00falteros:<\/p>\n<blockquote><p>Unas veces los mataban atando los pies y manos y tendidos en tierra, y con una gran piedra redonda y pesada les daban en las sienes de tal manera que a pocos golpes les echaban los sesos fuera. A otros achocaban con unos garrotes o porras de palo de encina para ello hechizos. Otros tiempos quemaban el ad\u00faltero y a ella ahorcaban.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/ywAAAAAAQABAAACAUwAOw==\" fifu-lazy=\"1\" fifu-data-sizes=\"auto\" fifu-data-srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=75&resize=75&ssl=1 75w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=100&resize=100&ssl=1 100w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=150&resize=150&ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=240&resize=240&ssl=1 240w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=320&resize=320&ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=500&resize=500&ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=640&resize=640&ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=800&resize=800&ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=1024&resize=1024&ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=1280&resize=1280&ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1&w=1600&resize=1600&ssl=1 1600w\" class=\"aligncenter size-full wp-image-412\" fifu-data-src=\"https:\/\/i0.wp.com\/blogs.acatlan.unam.mx\/scronicas\/files\/2016\/06\/E3F4Vic.jpg?ssl=1\" alt=\"E3F4Vic\" width=\"554\" height=\"244\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Fig. 4 Lapidaci\u00f3n y ahorcamiento. <em>C\u00f3dice florentino, <\/em>Libro IV, fol. 30v.<\/p>\n<p><strong>Embriaguez<\/strong><\/p>\n<p>Para el caso de la embriaguez tenemos dos posturas diferentes. La primera es que el <em>octli<\/em> o pulque, estaba prohibido a toda la comunidad, pues s\u00f3lo se permit\u00eda ingerirlo a las personas ancianas; sin embargo, como m\u00e1s adelante expondr\u00e9, hab\u00eda una serie de pautas y condiciones donde la ingesta de pulque estaba permitida, siempre y cuando no se excediera el consumo, pues de ser as\u00ed, el castigo se llevar\u00eda a cabo.<\/p>\n<p>Algunas de estas condiciones son referidas por fray Bartolom\u00e9 de las Casas,<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> donde explica que, de alguna manera, es cierto que los ancianos contaban con autorizaci\u00f3n de los jueces y las autoridades para beber el l\u00edquido embriagante, esto porque les serv\u00eda de \u201cmenester como remedio para la sangre, que se les iba enfriando, para que pudiesen escalentar y dormir\u201d.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> Pero no eran los \u00fanicos a los que se les permit\u00eda beber, de hecho los m\u00e9dicos lo utilizaban para darlo de beber a las madres en sus primeros d\u00edas de parto, les daban una \u201ctaza\u201d, por salud y no por vicio.<\/p>\n<p>Otro caso es el de las bodas, donde los varones ten\u00edan permitido beber dos o tres tazas solamente, o bien, los jornaleros y trabajadores tambi\u00e9n ten\u00edan derecho a beber un poco, \u201cpara templar el fr\u00edo y sufrir mejor el trabajo\u201d.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> En general la ingesta de pulque estaba prohibida si se hac\u00eda p\u00fablicamente, no importando la jerarqu\u00eda social de quien lo bebiera. Pero en la mayor\u00eda de las celebraciones y en muchos de los rituales era permitido consumir el <em>octli. <\/em>Un ejemplo que prueba esta aseveraci\u00f3n se puede hallar en la fiesta de <em>pillahuano, <\/em>donde hasta a los ni\u00f1os peque\u00f1os se les hac\u00eda consumir esta bebida.<\/p>\n<p>A pesar de la excepciones donde se pod\u00eda beber el pulque, existieron casos de embriaguez, de exceso, pues de otra manera no tendr\u00edamos el dato de c\u00f3mo se les castigaba. Para esta falta, la pena m\u00e1xima no era la muerte; la embriaguez no representaba una falta tan grave como el robo o el adulterio:<\/p>\n<blockquote><p>La pena que se daba a los que se emborrachaban o de haber bebido mucho se comenzaba a embeodar y dan voces o cantaban, era llevallos al mercado, fuese hombre o fuese mujer, y p\u00fablicamente los tresquilaban, que no es menos afrenta entre ellos que entre nosotros dar unos cient azotes por las calles acostumbradas, y luego le iban a derrocar la casa, dando a entender que la persona que se embeoda, perdiendo el juicio de raz\u00f3n voluntariamente, no es digna de tener casa en el pueblo ni contarse por uno de los vecinos.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">Ivan Cort\u00e9s L\u00f3pez<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Seminario permanente Cr\u00f3nicas y fuentes de origen ind{igena del S-XVI novohispano<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Pablo Escalante Gonzalbo, \u201cLa vida urbana en el periodo cl\u00e1sico mesoamericano. Teotihuacan hacia el a\u00f1o 600 d.C.\u201d en Pilar Gonzalbo Aizpuru (Dir.),<em> Historia de la vida cotidiana en M\u00e9xico<\/em>, t. I, M\u00e9xico<em>,<\/em> El colegio de M\u00e9xico-FCE, 2004, p. 65.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Ibid.<\/em><\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Wigberto Jim\u00e9nez Moreno, \u201cLos portadores de la cultura teotihuacana\u201d en <em>Historia mexicana<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, vol. 24, 1974, p. 1-12.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>C\u00f3dice florentino<\/em>, \u201cDe la manera de las casa reales\u201d en <em>Libro VIII. De los reyes y se\u00f1ores y de la manera que ten\u00edan en sus elecciones, y en el gobierno de sus reinos<\/em>, fol. 26.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0 Jacques Soustelle, <em>La vida cotidiana de los Aztecas en v\u00edsperas de la conquista<\/em>, 2\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, FCE, 1970, p. 147.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 149.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Ibid<\/em>., p. 148.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Ibid. <\/em><\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a><sup> \u00a0<\/sup>Escalante, <em>op. cit<\/em>., p. 203.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 217.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Ibid.<\/em><\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Fray Bartolom\u00e9 de las Casas,<em> Los indios de M\u00e9xico y Nueva Espa\u00f1a<\/em> (antolog\u00eda), 6\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, pr\u00f3logo, ap\u00e9ndice y notas de Edmundo O\u00b4Gorman, Porr\u00faa (col. \u201csepan cuantos\u2026\u201d, 57), 1987, p. 131.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Soustelle, <em>op. cit.<\/em>, p. 186.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 148.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>\u00a0 Las Casas, <em>op. cit<\/em>., p. 133.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> \u00a0Escalante, <em>op. cit<\/em>., p. 210.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Ibid.<\/em>, p. 213.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Escalante, <em>op. cit.<\/em>, p. 222.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> \u00a0Las Casas, <em>op. cit., <\/em>p. 133.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 131.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Soustelle, <em>op. cit.,<\/em> p. 186.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Bartolom\u00e9<em>, op. cit., <\/em>p. 132.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a><em> Ibid.<\/em>, p. 131.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Ibid.,<\/em> p. 134.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Ibid.<\/em><\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibid., <\/em>p. 135.<\/div>\n<div><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Ibid.<\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<div>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><strong>Fuentes consultadas<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Dur\u00e1n, fray Diego, <em>Historia de las Indias de Nueva Espa\u00f1a e islas de tierra firme<\/em>, 2t, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2006, 339 p.<\/li>\n<li>Escalante Gonzalbo, Pablo,<em> Historia de la vida cotidiana en M\u00e9xico<\/em>, t. I.<em> Mesoam\u00e9rica y los \u00e1mbitos ind\u00edgenas de la Nueva Espa\u00f1a<\/em>, M\u00e9xico, El colegio de M\u00e9xico-FCE, 2004, 542<\/li>\n<li>Jim\u00e9nez Moreno, Wigberto, \u201cLos portadores de la cultura teotihuacana\u201d en <em>Historia mexicana<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, vol. 24, 1974, p. 1-12.<\/li>\n<li>Las Casas, fray Bartolom\u00e9 de, <em>Los indios de M\u00e9xico y Nueva Espa\u00f1a (antolog\u00eda<\/em>), 6\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, Porr\u00faa (col. \u201csepan cuantos\u2026\u201d, 57), 1987, 225 p.<\/li>\n<li>Molina, fray Alonso de,<em>Vocabulario en lengua castellana mexicana y mexicana castellana<\/em>,\u00a0M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2014, 162 p.<\/li>\n<li>Sahag\u00fan, fray Bernardino de, <em>Historia general de las cosas de Nueva Espa\u00f1a<\/em>, 11\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, Porr\u00faa (col. \u201csepan cuantos\u2026\u201d, 300), 2006, 1061 p.<\/li>\n<li>Soustelle, Jacques, <em>La vida cotidiana de los Aztecas en v\u00edsperas de la conquista<\/em>, 2\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, FCE, 1970, 283 p.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adulterio, embriaguez y robo: acciones sancionadas en la vida cotidiana nahua Para poder hablar de la sociedad nahua, o por lo menos de la que se refleja en las obras tanto de frailes como de ind\u00edgenas adoctrinados, necesitamos tomar en consideraci\u00f3n que \u00e9sta fue el resultado de un largo proceso de intercambio cultural, de redes &hellip; 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