NotiFES Digital

• Advierten contra el sobreuso de tecnología en la abogacía

La Semana de Derecho Los alcances de la ciencia jurídica en el contexto digital, producto del esfuerzo de La División de Ciencias Jurídicas y el Programa de la licenciatura en Derecho de la Facultad, concluyó “con broche de oro” apuntó José Manuel Álvarez González, jefe de la División, en la última conferencia magistral.

Hablar de innovación y tecnología en la abogacía significa reconocer que la profesión está en proceso de cambio, aunque “la tecnología no sustituye el conocimiento jurídico”, comentó el maestro en la introducción de la ponencia Innovación, tecnología y nuevos modelos de negocio para la abogacía moderna, impartida por el especialista Guillermo Huitrón Nieto.

El director de Radar Legaltech LATAM, iniciativa de investigación y consultoría en temas de innovación legal y tecnología, aseveró que la abogacía ha cambiado, pero no como consecuencia de la inteligencia artificial (IA), sino porque el trabajo, el cliente, la tecnología y la economía del servicio jurídico ya se han transformado.

Exhortó a los estudiantes a realizarse una pregunta crucial antes de angustiarse sobre un posible reemplazo por parte de la IA: “¿quién es tu cliente?”. La innovación jurídica, aseveró el especialista en Derecho de la Empresa, no consiste solamente en digitalizar expedientes o utilizar nuevas herramientas, también implica cuestionarse sobre la naturaleza misma del trabajo que realizan los abogados.

“El reto es que no entendemos a los clientes, que no los atendemos bien, y que nos hace mucha falta entender un montón de habilidades blandas para mejorar nuestro ejercicio”, puntualizó Huitrón Nieto, y usó como ejemplo el servicio de una casa funeraria.

“Necesito que me digas que todo va a estar bien, no que me baje una app”, remarcó el ponente, y subrayó que los abogados usualmente atienden a gente que se encuentra en los peores momentos de su vida.

Antes de implementar tecnología, recomendó conocer a fondo al cliente y priorizar un buen servicio, ya que no todos los negocios la necesitan; por otra parte, sí es fundamental que el abogado genere confianza.

“La IA es la herramienta, el abogado el corazón”, proclamó el conferencista. Esta herramienta puede buscar, comparar, resumir, clasificar y redactar, pero solamente el profesional con criterio jurídico es capaz de formular el problema, entender el contexto, evaluar el riesgo, negociar, tomar decisiones y asumir responsabilidades sociales profesionales.

“El centro de todos los modelos de negocios es el cliente, ese es el verdadero cambio estructural”, afirmó el abogado, “no apliques tecnología a algo que no entiendes o que no lo necesita”.

Desde su perspectiva, existen cinco capacidades que debe poseer el abogado futuro: primero, el criterio jurídico capaz de discernir independientemente de la IA, segundo, conocer el funcionamiento de la industria a desempeñarse para comprender el pensamiento del cliente.

El saber qué hacer con tecnología es el siguiente punto en la lista, seguido por la capacidad de medir, estandarizar, automatizar y mejorar procesos; la presencia digital y las habilidades de comunicación representan el último ítem.

Categoría(s): Boletines

Archivos

Hecho en México, todos los derechos reservados 2026. Esta página puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no se mutile, se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma, requiere permiso previo por escrito de la institución.

El contenido aquí expuesto no necesariamente refleja la opinión de la institución, y es responsabilidad exclusiva del administrador del blog.