•Grupo de 80 y más años crece exponencialmente
El envejecimiento demográfico en México y el mundo constituye un fenómeno de alcance global que transformará de fondo la economía, la salud y la estructura social, afirmó el actuario José Arturo Blancas Espejo, vicepresidente de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Durante la segunda jornada del 2.º Seminario de Bienestar Económico, Pensiones y Retiro Saludable, el especialista enfatizó que el ritmo actual de envejecimiento exige soluciones inmediatas por parte de las nuevas generaciones de profesionales.
A partir de datos estadísticos de la CEPAL y de la Organización de las Naciones Unidas, Blancas Espejo expuso que América Latina avanza hacia esquemas de población envejecida similares a los de Europa, con la excepción de África, donde este proceso es más lento. Subrayó la marcada tendencia hacia el “envejecimiento del envejecimiento”, manifestado en el incremento casi exponencial del grupo etario de 80 años y más.
“En todos los estados hay más viejos ahora que hace cinco años. La base de la pirámide ya no la vamos a tener mucho en la historia porque ya viene para abajo; el peso de la población de 60 años y más va a ser mayor porque va a haber menos niños y los viejos vamos a pesar más, es simplemente aritmética”, aseveró el actuario tras señalar que la edad mediana en el país pasó de 29 a 32 años en solo un lustro.
El especialista detalló que en México la tasa de crecimiento poblacional cayó al 0.7 % anual, como consecuencia del descenso en las tasas de fecundidad y la dinámica migratoria. Este comportamiento demográfico implica que las cohortes jóvenes actuales representan las más numerosas en la historia nacional, dando paso a una pirámide poblacional que se estrecha en su base de forma definitiva.
Al integrar encuestas como la ENASEM, la ENIGH y la ENUT, el ponente mostró que el 25 por ciento de los adultos mayores no reconoce acceso a instituciones de salud públicas y padecen elevadas tasas de hipertensión y diabetes. Además, el 50 por ciento de la población con discapacidad en México corresponde a mayores de 60 años, lo que genera sustancial demanda de cuidados que actualmente recae en hijas, nietas y cónyuges, principalmente.
En el aspecto socioeconómico, Blancas Espejo indicó que los hogares integrados únicamente por adultos mayores perciben los ingresos más bajos del país y el 24 por ciento vive en situación de pobreza multidimensional. A ello se suma una alta tasa de informalidad laboral y baja participación económica de las mujeres mayores, condicionada en gran medida por las labores de cuidado no remuneradas dentro del hogar.
A pesar de las carencias materiales, las mediciones de bienestar subjetivo revelan que cerca del 70 por ciento de la población de 60 años y más se declara satisfecha con su vida y el 85 por ciento de los hombres de 80 años o más considera que su vida se acerca al ideal. El actuario explicó que este fenómeno responde al peso que la cultura mexicana otorga a los lazos familiares y comunitarios por encima de los bienes materiales.