• “Es la mejor etapa de mi vida”: Marliz Valdivia Sotelo
Cuando llegó a República Checa, la temperatura de -15 grados Celsius obligó a Marliz Valdivia Sotelo a colocarse siete capas de ropa en el baño del aeropuerto. Sin embargo, las exigencias lingüísticas, geográficas y sociales, ni el frío ni nada más iban a detener a la alumna de la licenciatura en Enseñanza de Inglés durante su estancia de cuatro meses en la Universidad Carolina (Univerzita Karlova) en Praga.
Desde el primer semestre de la licenciatura la joven ya se había propuesto viajar a cualquier lugar a enseñar inglés y compartir la cultura mexicana. “Lo que me interesaba era estar en una ciudad que tuviera múltiples lenguas”, compartió en entrevista para NotiFES, ya que su vocación siempre ha sido la docencia en idiomas.
Además del español y del inglés, la universitaria había estudiado previamente francés, alemán y chino mandarín. Al llegar en febrero del año en curso al país de Europa del este, el checo se agregó a lista.
La rutina de todos los días iniciaba a las ocho de la mañana para asistir a las lecciones de sus nueve materias, algo inédito para ella a nivel universitario, de 10:00 a 17:00, de lunes a miércoles.
Al término salía con amigos canadienses, suecos, coreanos, italianos y checos a disfrutar de la ciudad. “Allá podías caminar afuera de tu Universidad unos diez minutos y llegabas a un parque enorme o un cerro”, algo que extraña tras su vuelta a México en junio.
“Es la mejor etapa de mi vida”, compartió la universitaria, quien aprovechó la flexibilidad de su horario y la comprensión de los profesores para viajar por el país y por el Viejo Continente.
“Regreso muy emocionada para continuar siendo docente, especializarme y seguir con los mismos estudios que ya realicé dentro de México y República Checa”, detalló la estudiante, “las asignaturas que cursé me ayudaron para solidificar los conocimientos que tenía desde la UNAM”.
El aprendizaje no se limitó al aula. “Antes de irme de movilidad me daba mucho miedo enfrentarme a un espacio con otro idioma, otra cultura, pero creo que la adaptabilidad y resiliencia que obtuve fue muy grande”, aseveró Valdivia Sotelo, y afirmó que le gustaría realizar otra movilidad en China. “Quiero ponerme este reto de volver a cambiar de ambiente otra vez”, manifestó.
Aseguró que todos los estudiantes de la UNAM tienen el conocimiento y las bases para participar en la movilidad: “es normal tener nervios, pero siempre es importante intentarlo”. Además, la nacionalidad ayuda en este objetivo, ya que sostuvo que los mexicanos son queridos a nivel mundial, “somos el capibara del mundo”.