• Los Pumas de Turing y Pumas Nexus Coffee logran segundo y quinto puestos en el XVII Torneo Mexicano de Robótica 2026
Los robots Mascabado y Franki Monster, elaborados por alumnos del cuarto semestre de la licenciatura en Matemática Aplicadas y Computación (MAC), rebasaron a las creaciones de otras instituciones y universidades para ganar respectivamente el segundo y quinto lugares en el XVII Torneo Mexicano de Robótica 2026.
Para construir a Mascabado, los integrantes del Laboratorio de Algoritmo para la Robótica (LAR) empezaron por pensar como el robot, “poniéndote en su lugar e imaginándote como una persona que no puede caminar, hablar ni ver”, aseveró Luis Armando González, del equipo Los Pumas de Turing.
La misión de este ser ciego y sordomudo consistió en atravesar una pista de obstáculos para recolectar granos de café representados por pelotas de colores. Con el objetivo de ahorrar líneas de condicionamiento, únicamente dieron dos instrucciones: detectar si tenía un objeto en frente, y recolectarlo siempre y cuando no fuera de tonalidad verdosa.
El ingenio detrás de esta mente mecánica les valió el segundo puesto de la categoría Latin American Robotics Competition Standard Educational Kits (LARC SEK). “Me gustó mucho el desempeñó de Mascabado en esta competición, lo hizo todo bien”, compartió el universitario, quien mejoró la maniobrabilidad del modelo con respecto a su anterior participación en el torneo.
David Arzate Ocañas, parte estratégica de Los Pumas de Turing, consideró que su obra “es un modelo bastante realista porque en la competición los demás empujaban las pelotas hacia el mecanismo del robot, pero en la vida real los granos de café no se van a dejar atrapar, sino que tiene que haber presión”, remarcó el alumno de MAC.
Pumas Nexus Coffee quedó en quinto lugar del LARC OPEN con Franki Monster, nombrado así porque su semejanza con la invención del Dr. Frankenstein, ya que está hecho de piezas de Lego, papel cascarón y otros materiales autorizados por la categoría de modalidad abierta.
Equipado con llantas omnidireccionales y sensores más precisos que los del kit estándar, el elemento más característico de este ‘monstruo’ es el brazo de tipo elevador diseñado para la pizca, inspirado en los brazos extensores de pistola presentes de alguna feria.
“Hicimos fácil unos siete diseños diferentes hasta que encontramos el más funcional”, detalló Enrique Martínez Celis. Decidieron colocarlo de forma vertical y utilizaron “un mecanismo de tijera para que pueda subir y bajar el brazo”, explicó Francisco Javier Casas Cedillo, aunque la fuerza de empuje del motor, representó muchos retos.
José Miguel Padilla Martínez manifestó que Franki Monster hizo un buen trabajo, pero le gustaría mejorar la detección de líneas para la próxima competencia ya que la variación de luz en la pista, derivada de, por ejemplo, las sombras de las personas, provocaba que ciertos parámetros no funcionaran bien para el movimiento.
Fernando Emmanuel Ávila Bárcenas, parte estratégica del equipo, destacó que fue una gran experiencia y espera integrarse oficialmente la próxima ocasión. Aunque no formaron parte de los equipos, en el LAR todos se apoyan con todo, así que Abelino Zúñiga Sánchez y Miguel Ángel de la Luz Valencia también auxiliaron a sus compañeros.
“Me llena de orgullo que sean capaces de resolver todo tipo de problemas a los que se enfrentan”, manifestó Miriam Hernández Ramírez, académica encargada del LAR, especialmente cuando se trata de competencias contra equipos con presupuestos mucho más altos.
La licenciada invitó a toda la comunidad estudiantil, sobre todo los de área uno, a integrarse a este tipo de retos. “Ellos se pueden acercar y preguntar en cualquier momento del semestre”, afirmó. El LAR, que se encuentra adentro del Centro de Desarrollo Tecnológico (CEDETEC) está abierto de las 8:30 a las 17:00 horas.