• Curso Taller 2026-II para docentes: Nuevos planes de estudio. Repensando la función docente
Las licenciaturas de Arquitectura y Diseño Gráfico, respectivamente en proceso de instrumentar y aprobar nuevos planes de estudio como parte de los objetivos del Plan de Desarrollo Institucional (PDI) de la FES Acatlán, convocaron a miembros de sus comunidades al Curso Taller 2026-II para docentes: Nuevos planes de estudio. Repensando la función docente.
Este espacio “nos reúne con el propósito de reflexionar, dialogar y construir colectivamente nuevas formas de fortalecer nuestra práctica educativa”, planteó en la inauguración la Doctora Ericka Judith Arias Guzmán, Secretaria General de la Facultad.
La educación superior “atraviesa actualmente por importantes transformaciones” que replantean los contenidos de los programas académicos y la manera de acompañar aprendizajes, recalcó. El nuevo plan de estudios de Arquitectura fue aprobado en abril, mientras que Diseño Gráfico avanza en el proceso de revisión del propio “con el objetivo de consolidar una propuesta académica pertinente, actualizada y acorde con los desafíos de su campo profesional”.
Elizabeth Margarita Cordero Gutiérrez, jefa de la División de Diseño y Edificación, afirmó a los presentes que el plan de estudios es la guía del proceso educativo, pero es el docente quien debe llevar a las aulas las innovaciones establecidas con su experiencia, preparación y vocación.
Con la conferencia magistral Las enseñanzas de las disciplinas proyectuales en las universidades públicas latinoamericanas, el Doctor Gerardo García Luna, Coordinador de Vinculación y Secretario Ejecutivo del H. Consejo Universitario por la UNAM, provocó la reflexión ante “nuestra realidad sociotécnica” que presenta “una enorme vulnerabilidad o falta de comprensión histórica a las disciplinas del diseño”.
Según el diagnóstico del doctor, “uno tiene que reinventarse ante los problemas insondables”, es decir, aquellos que comienzan a parecer poco posibles de ser solucionados, por lo que recae en la comunidad y la sociedad proponer remedios alternos.
Respecto a la vulnerabilidad político-económica, precisó que todos estamos sujetos a ella. “No es para ninguno de nosotros ajeno que, por ejemplo, el sexenio anterior existió un cuestionamiento sobre la autonomía, la calidad, la inclusión o los exámenes de admisión de la UNAM”, sostuvo el ponente.
También habló de los problemas en la educación pública en Chile en 2017 y el ataque directo por el que actualmente cruza Argentina. “Esta vulnerabilidad político-económica indudablemente afecta no solo presupuestos, sino una comprensión y aceptación de disciplinas como las nuestras como rentables o verdaderamente eficientes en el campo nacional”.
En cuanto a la presión de las demandas tecno-sociales, “la que nos tiene más atentos y ocupados”, mencionó que se trata de una “demanda vertiginosa” que obliga a mantenerse al pendiente de innovaciones tecnológicas en la manipulación y el desarrollo de la imagen.
Aunque sea actualizado, todo programa pasa por un proceso de obsolescencia a partir del momento en que sale y se aprueba, aseveró el conferencista. “Somos demasiado ambiciosos y queremos que en un proceso de actualización se resuelvan todos los retos contextuales y temporales que tenemos, cuando la verdad parte de la solución es retornar al origen y saber cuáles de nuestros saberes y conocimientos son fundamentales”.
La educación pública en Latinoamérica “cumple una función de inclusión social a través del conocimiento”, puntualizó García Luna. La misión del saber como transformador de la realidad individual y colectiva “nos debiera alejar de la obsesión por la rentabilidad y de la formación de perfiles profesionales moldeados por las lógicas del capitalismo”.