• Díaz Santiz, Hernández Castellanos, Hernández Paredes y Sagrero Osuna sumaron preseas de Acatlán en los Juegos Universitarios
Unidos por la disciplina y el estilo de vida que trae consigo el Taekwondo, los practicantes de este arte marcial coreano vencieron en la categoría de Cintas Negras de Alto Rendimiento para llevarse cuatro posiciones de podio en nombre de la UNAM en los Juegos Universitarios 2026-1/2. Los estudiantes de la FES Acatlán vienen de licenciaturas diferentes, pero han encontrado comunidad y sentido de pertenencia en el camino a las preseas doradas, argentas y de bronce.
Luis Fernando Díaz Santiz, de noveno semestre de Arquitectura, quedó en primer lugar de la categoría de -74 kilogramos en la primera participación de la competencia. Al principio estuvo nervioso “porque vas a enfrentarte a personas que ya están más experimentadas”, pero compartió que “con la primera patada se van los nervios”.
El alumno originario de Palenque, Chiapas, destacó que el Taekwondo “va más allá de simplemente ser deportista, también es un estilo de vida, una filosofía, un camino que te va rodeando de personas buenas a lo largo de tu vida”. Por este motivo mantiene viva la práctica sin importar los compromisos académicos o laborales.
Después de suspender entrenamientos debido a la movilidad estudiantil que realizó en Barcelona, Ileana Hernández Castellanos, de octavo de Diseño Gráfico, volvió para sus segundos Juegos Universitarios, donde ganó el bronce en -57 kilogramos.
“La UNAM me ha dado mucho, mi educación, mi deporte”, afirmó la combatiente, y señaló que pelear en la modalidad de Cintas Negras de Alto Rendimiento requiere de gran fortaleza, algo que el Taekwondo le ha otorgado tanto física como mentalmente.
Aunque la modalidad baja la velocidad, la fuerza aumenta, indicó Román Hernández Paredes, de octavo de Ingeniería Civil. Aun así, superó el vigor de los oponentes y la lesión de la que está recuperándose para obtener el tercer puesto del podio de -80 kilogramos en el primer intento en la categoría.
“Siento que formamos bien un equipo, donde se siente un ambiente muy ameno”, enfatizó el universitario, quien solía representar al estado de Guerrero, pero decidió cambiarse a la UNAM por el gusto de entrenar con sus compañeros. “Es muy gratificante saber que tienes una persona que te apoye en esos momentos a pesar de que estés tú solo peleando contra tu oponente”.
El deseo de ser “tortuga ninja” llevó a Joshua Sagrero Osuna, de sexto de Comunicación, a acercarse al Taekwondo. No logró convertirse en reptil, “pero por primera vez en mi vida sentí que pertenecía a algo”, sentimiento que se ha mantenido al representar a la Máxima Casa de Estudios.
La primera competición como cinta negra le dejó aprendizajes sobre el proceso de mejora para la mente, el cuerpo y el espíritu. “Sé que este tipo de experiencias son para toda la vida y pertenecen a un capítulo lindo de mi juventud”, manifestó, “llegar a cinta negra no es el final del camino, sino el inicio de uno mucho más grande”.
El profesor Adrián Morales Martínez, cinta negra de nivel sexto dan, también debutó como entrenador del contingente de Acatlán luego de un año de trabajo, en el que ha notado “la entrega” de los practicantes. En su rol como maestro, detalló que “el día de la competencia tienen nuestro apoyo, pero a fin de cuentas son ellos los que tienen que resolver al momento de la pelea”.
Díaz Santiz, Hernández Castellanos, Hernández Paredes y Sagrero Osuna invitaron a toda la comunidad a integrarse al Taekwondo de la FES Acatlán: “la recompensa no solo es física, porque verdaderamente no somos peleadores, somos artistas marciales”. Morales Martínez citó la frase que siempre usa con sus estudiantes, útil tanto en la disciplina como en la vida: “FES Acatlán no pierde, ganamos o aprendemos”.