• Estudiantes capturan la identidad y la tradición nacional con sus cámaras
El programa de Comunicación de la Facultad, a través de la jefatura de talleres y laboratorios inauguró la XI Muestra Fotográfica “Poética del imaginario mexicano” con 245 imágenes, en el primer piso del Centro de Estudios Municipales y Metropolitanos (CEMM).
Nancy Picazo Villaseñor, jefa de la División de Humanidades destacó que la exposición construye un potente discurso visual sobre cómo las nuevas generaciones entienden su entorno. En ese sentido, resaltó la presencia de retratos urbanos que muestran a organilleros, vendedores en mercados, abuelos y danzantes que preservan la tradición mexicana desde el movimiento, así como escenarios icónicos de la memoria compartida como el Metro y la Torre Latinoamericana.
“La fuerza de esta muestra radica precisamente en esa diversidad de miradas. Aquí conviven tradición y contemporaneidad; lo ritual y lo cotidiano; la ciudad y la comunidad; lo íntimo y lo colectivo. Y es ahí donde esta ´Poética del imaginario mexicano´ adquiere sentido; en la posibilidad de descubrir que México no es una sola imagen, sino una suma inagotable de símbolos, afectos, contradicciones y formas de representación”, señaló en el acto.
De manera particular, la jefa de la división llamó la atención sobre la serie fotográfica inspirada en el tarot, la cual fue utilizada por los estudiantes no como adivinación, sino como una narrativa poética contemporánea para hablar del miedo, el deseo y la transformación personal. Con ello, puntualizó que la fuerza de la muestra radica en demostrar que México es la suma inagotable de símbolos y contradicciones.
Dulce Itzel Noguez Monroy, coordinadora del programa de Comunicación citó a la fotógrafa Dorothea Lange para recordar que la cámara enseña a la gente cómo ver sin ella, y celebró la mirada crítica de los alumnos sobre la memoria y la vida cotidiana. Igualmente reconoció el compromiso de los 11 profesores que guiaron el proceso formativo, impulsando en las aulas no solo las habilidades técnicas, sino también el enfoque sensible frente a la realidad actual.
Noguez Monroy expresó: “Cada fotografía nos invita a observar aquello que muchas veces pasa desapercibido: los rostros, los espacios, los símbolos, las tradiciones y las escenas cotidianas que forman parte de nuestro imaginario colectivo. Pero, sobre todo, nos permite acercarnos a la manera en que las nuevas generaciones interpretan su entorno y encuentran en la imagen una herramienta para expresar técnicas, sino también una mirada sensible y crítica frente a la realidad”.