• Expertos de todo el mundo comentaron sobre el fenómeno climático en las ciudades
Aunque únicamente comprenden el 2 por ciento del planeta, las ciudades contribuyen mucho más al cambio climático. Esto obedece a la enorme cantidad de emisiones de carbono que producen, aseveró Evaldas Klimas, profesor asociado de la Universidad Vilnius, en Lituania, al inicio de la Mesa 10 Clima y Ambiente, de la 11ª Conferencia Internacional de Legislación Urbana Comparada, realizada en la Facultad.
Entre las maneras de aminorar esta producción están los árboles, señaló el doctor, ya que absorben el calor y regulan el agua. En su país de origen, por decisión del gobierno, si alguien corta algún árbol, debe plantar nuevos como compensación en la misma medida del tronco cortado.
Priyanka Paul, maestra por la Universidad de Bangladesh, presentó Urgency of Local Climate Change in Global South, que inició con la noticia sobre el ciclón que amenazaba al dicho país asiático, e informó sobre el aumento de lluvias, 75 por ciento, lo que provoca peligro de inundaciones en las áreas urbanas.
“Bangladesh es uno de los países más vulnerables del mundo ante el cambio climático debido a su ubicación geográfica y densidad poblacional. Inundaciones, ciclones, marejadas ciclónicas y anegamientos son los desastres más frecuentes en nuestro país”, detalló.
En Global Analysis of Municipal Food Waste Policies, Akif Khan aseveró que en 2024 reportaron el desperdicio de alrededor de un billón de dólares en comida, de acuerdo con información de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La comida desperdiciada generó entre el 8 y 10 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Por este motivo, el integrante de la Clínica de Ley y Política de Comida de Harvard habló sobre el trabajo que realiza para reducir el desperdicio en alimentos. Indicó que las acciones a nivel local son más efectivas debido a que las personas sienten estar más conectadas que en otros niveles de gobierno más elevados.
Sidney Guerra, profesor de tiempo completo de la Universidad Federal de Río de Janeiro, dictó Climate Change in the State of Rio de Janeiro: Challenges and Opportunities, en la que enfatizó sobre el contexto urbano de la ciudad brasileña.
La alta concentración de población en el área metropolitana, la urbanización desigual y periférica, el establecimiento en zonas de riesgo como laderas y riberas, la falta de planeación y la fragmentación socioespacial histórica de Río de Janeiro vulneran la seguridad climática de la urbe sudamericana.
“El cambio climático representa un desafío estructural para las ciudades contemporáneas, particularmente para centros urbanos desiguales como Río”, por consecuencia, subrayó que hay que promover la integración, la justicia climática y mejor gobernanza a través de múltiples niveles de gobierno.
Además del desafío, “el cambio climático presenta una oportunidad para repensar modelos de desarrollo urbano y fomentar la transformación urbana sustentable”, comentó en la mesa moderadora por Arturo Tovar Goris, parte de la Conferencia organizada por la FES Acatlán con el Urban Law Center de la Universidad de Fordham, el Colegio de Jurisprudencia Urbanística Internacional (CJUR Internacional) y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat).