•Participa en la planta tratadora, en el jardín polinizador y cultiva microalgas, entre otras tareas
Docente e investigador con una iniciativa a toda prueba, Mario Chávez Montoya imparte clases, trabaja en la planta de tratamiento de aguas residuales, además colabora en la creación de un jardín polinizador, entre otras labores. El motor de sus múltiples proyectos es este: “Sé que esto no es de nosotros, estamos aquí de paso y habrá que construir para que los que vengan sigan engrandeciendo a nuestra Universidad”, detalló.
En entrevista con NotiFES, explica que cuenta con 33 años de trayectoria en la UNAM. Egresó de la licenciatura en Biología de la FES Iztacala; hizo la especialización en Sistemas de Calidad en la FES Acatlán; cursó la maestría en la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato, en Administración Estratégica; y el doctorado lo realizó en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz en Educación para el Desarrollo Sostenible.
Mientras trabajó en el servicio público en la Semarnat aportó su granito de arena a la protección de la biodiversidad nacional. “Tuve la oportunidad de elaborar Normas Oficiales Mexicanas para la protección de organismos marinos: una para las tortugas marinas, otra para el tiburón ballena y también otra sobre la totoaba, que impacta directamente en la vaquita marina”, relata con orgullo.
Actualmente, su energía está volcada en el campus, donde construye, lidera o aporta en proyectos multidisciplinarios que van desde la creación de un jardín de polinizadores, de mil metros cuadrados; el aprovechamiento sustentable del agua; hasta la recuperación de la salud forestal de la Facultad. Su misión tiene un objetivo: la educación ambiental debe ser práctica y compartida.
Planes, proyectos…
“Estamos desarrollando junto con la Red de Responsabilidad Social el jardín de polinizadores que estará ubicado en una zona dentro de la reserva ecológica de nuestro campus, ya nos autorizaron un terreno de aproximadamente mil metros, estuvimos platicando con especialistas, nos hemos documentado y actualmente estamos gestionando la donación de plantas con flores, no solamente herbáceas como las conocemos de hoja ancha, sino que nos van a dar cactáceas también, que son muy propias de nuestro país y otro grupo de plantas que se llama crasuláceas”, explicó en la charla.
Chávez Montoya se esmera en curar de plagas a algunos de los árboles de Acatlán, ha impartido e imparte clases en el Programa de Ingeniería Civil y en la especialización en Sistemas de Calidad del Posgrado y, además de compartir perspectivas teóricas, lo suyo consiste en abonar calidad a las raíces de los alumnos para que su crecimiento sea poderoso.
“Lo que yo trato es de que los alumnos crean en sí mismos; que aprendan cuestiones teórico-prácticas, pero que también sientan esa fuerza que hay en cada uno de ellos y que aprendan a tener la confianza para competir allá afuera”, asegura el académico.
En la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de la FES, Chávez Montoya junto al equipo de profesionales y de estudiantes de Ingeniería Civil, Diseño Gráfico, Comunicación, Arquitectura y Matemáticas Aplicadas y Computación no solo recupera agua para las áreas verdes, sino que desarrolla biotecnología de vanguardia mediante el cultivo de microalgas para desarrollar un biofertilizante.
Además de asesorar tesis, forma parte de un seminario de investigación y ha logrado gestionar becas para sus alumnos en Ingeniería Civil y Diseño Gráfico. “No paramos, además tengo dos diplomados, uno en Calidad Total que cursé aquí en Acatlán y otro en Desarrollo Sostenible que cursé en la Universidad Iberoamericana. Entonces todo lo que se me presenta es una oportunidad de aprender, de crecer”.