• Alumnos del SUA realizan simulacros de alta especialización en investigación criminal
Estudiantes de la licenciatura de Derecho del Sistema Universidad Abierta (SUA) de la FES Acatlán realizaron una visita académica y de práctica a la Escuela Nacional de Ciencias Forenses (ENACIF) de la UNAM. La actividad, impulsada por la Dirección del plantel tiene como propósito estrechar lazos con instituciones de vanguardia para fortalecer la formación de los alumnos de Derecho.
De acuerdo con Roberto Carlos Hernández López, jefe de la División Académica de SUAyED, la visita sucedió como parte del intercambio recíproco tras la conferencia magistral que Zoraida García Castillo, directora de la ENACIF, impartió en Acatlán el semestre pasado. En aquel encuentro se abordaron temas relevantes y actuales de las ciencias forenses como la búsqueda de personas desaparecidas y el rastreo arqueológico de indicios.
La ENACIF es una escuela de reciente creación con alrededor de 200 alumnos; y dispone de instalaciones de primer nivel, lo que permitió que los asistentes que acudieron a la visita aprovecharan para la simulación de escenarios criminalísticos complejos que requieren de precisión técnica que va más allá de las aulas tradicionales.
“Habitualmente nuestros profesores de las asignaturas de Práctica Forense Penal y Medicina Forense tienen una práctica al final del semestre. Y una de las actividades de evaluación para los alumnos es reproducir un escenario de algún accidente o de algún hecho de violencia.
“Acostumbramos hacerlo frente al edificio de Posgrado, pedimos permiso, acordonamos cierta área y ahí se hace la simulación. Entonces lo que los alumnos vivieron en esta ocasión fue una experiencia muy enriquecedora”, indicó Hernández López.
Acatlán acudió con la delegación de más de 90 personas, integrada por alumnos de las asignaturas de Práctica Forense Penal, Medicina Forense de noveno semestre de Derecho y Ética Jurídica, de segundo semestre de la misma licenciatura, señaló el catedrático.
En la jornada, los docentes de Ciudad Universitaria prepararon cinco estaciones de evaluación donde los alumnos pusieron a prueba sus habilidades. En la primera, los estudiantes trabajaron en un laboratorio de cómputo analizando imágenes periciales y fundamentando sus razonamientos técnicos bajo criterios científicos.
“Uno de los momentos más destacados fue la recreación de un hecho de tránsito en el que se involucraron vehículos reales, bicicletas y maniquíes. Los alumnos de noveno semestre tuvieron que elaborar croquis detallados y plantear hipótesis sobre la dinámica del accidente, aplicando conocimientos de física y criminalística”, relató Hernández López.
La experiencia culminó en un laboratorio especializado que albergaba seis escenarios simultáneos de hechos de violencia. En este entorno controlado, los estudiantes realizaron prácticas de acordonamiento y recolección de indicios, superando las limitaciones de los simulacros que habitualmente se realizan en los jardines o áreas comunes del campus.
“Esta vinculación académica es técnica y ética, a la vez, pues permite que los estudiantes de semestres iniciales y avanzados comprendan la importancia de la prueba pericial en el sistema de justicia”, indicó el doctor Hernández López.