• Anclarse ante lo imprevisto y visibilizar a los desplazados, observaciones de la alcaldesa de Iztapalapa Aleida Alavez Ruiz
“Gobernar tiene que convertirse en un arte porque su materia prima es lo incierto y lo imprevisto”, aseveró la alcaldesa de Iztapalapa Aleida Alavez Ruiz en la mesa El arte de gobernar desde el municipio, en la FES Acatlán, moderada por la Directora de la Facultad, Maestra Nora Goris Mayans.
El nivel de gobierno local “tiene la potencia de crear una esfera mínima de bienestar para las personas, lo cual es algo que le diferencia de los otros niveles de gobierno al estar en un contacto tan próximo”, aseveró la licenciada en Ciencias de la Comunicación en el evento parte del 2º Coloquio Internacional de Primavera 2026 El arte de gobernar en tiempos de incertidumbre.
Organizado por el Programa Universitario de Gobierno de la UNAM, que encabeza el Doctor Eduardo Robledo Rincón, las actividades que englobaron estas jornadas académicas atrajeron a ponentes de todo el mundo a distintas facultades de la Máxima Casa de Estudios de la Nación.
La incertidumbre, definió la servidora pública, es un evento identificable en vez de una crisis pasajera, “una tormenta que sucede dentro de un mapa que todavía reconocemos”, y apuntó que en caso que el sistema se encuentra en un punto de rebasamiento en el que las herramientas tradicionales no responden, “nuestra responsabilidad es la reinvención del oficio de gobernar”.
Remarcó que, en la alcaldía de la Ciudad de México, las contradicciones más feroces de la modernidad chocan con 13 mil años de asentamientos humanos. A pesar de esto, “el arte de gobernar no puede ser ejercer control, ni aplastar con el poder”, en su lugar, puntualizó que han apostado por construir “una esfera mínima de bienestar que actúe como un ancla en medio de la tormenta” y no deje atrás a nadie.
“En Iztapalapa hemos asumido que gobernar es ante todo un ejercicio de visión y de escucha”, precisó la ponente, y señaló que el programa de gobierno se ha formado en asambleas territoriales: “salimos a escuchar a quienes suelen estar invisibilizados”.
Incorporar peticiones como el deseo de una niña de preescolar de un parque en el que pueda jugar segura, ejemplificó, “nos está entregando una verdad del afuera que ningún instrumento estadístico arroja”. El concepto de El Buen Vivir, al que llamó su brújula, “nos obliga a imaginar un trabajo liberador y un tiempo creativo, desplazando la acumulación de capital por la plenitud de la vida comunitaria”.
Habló sobre los logros de los últimos años de su administración en materia de salud, drenaje y transporte, así como los resultados que ha obtenido en vinculaciones barriales, huertos urbanos y la reducción en la incidencia delictiva. “Iztapalapa no es como la pintan”, manifestó.
La funcionaria también mencionó que durante su gobierno se reconoció a la representación de la Pasión de Cristo realizada por todos los barrios que conforman la demarcación como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Goris Mayans felicitó a la alcaldesa por la organización comunitaria que distingue a la ciudadanía de Iztapalapa resaltando de la ponencia el papel de la imaginación crítica como herramienta política para mirar de frente a la población “y construir soluciones que atienden las necesidades mediante el vínculo con las comunidades”.