• Las prestaciones reafirman la desigualdad: Alonso Reyes
“Las pensiones están envueltas en un mundo social”, estableció la doctora María del Pilar Alonso Reyes, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al introducir la charla en la que describió “la seguridad social como eje de protección”, pero también como “de desigualdad de género” en las prestaciones.
“Vivimos siempre en ciertos riesgos y tenemos que protegernos por una estructura y un instrumento idóneo que tiene el Estado”, pero “¿realmente nos protege igual a hombres y mujeres?” cuestionó la ponente de La desigualdad de género en la seguridad social y en particular de las pensiones en México, en la Semana XXV de Actuaría en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán.
Explicó que los programas nacen desde la suposición del hombre como proveedor único y jefe de familia encargado de la protección a través de la seguridad social, “en un modelo donde la población femenina únicamente trabaja en el interior del hogar”, así como el cuidado y crianza de los hijos.
Las labores están distribuidas entre hombres y mujeres “según los roles de género establecidos en la sociedad patriarcal”, fenómeno al que denominó como “división sexual del trabajo”, el cual dicta “las tareas consideradas ‘adecuadas’ para cada sexo” de acuerdo con “patrones de roles sexuales construidos social, cultural e históricamente”.
Estos arquetipos provocan que las mujeres deban retirarse del trabajo para atender “las necesidades del cuidado de nuestras familias”, aseveró la conferencista, lo que conlleva a carreras laborales interrumpidas. “No podemos tener el proceso continuo que exige la ley”, además, “no logramos cumplir con el mínimo de semanas de cotización y por lo regular nos retiramos antes”.
En cuanto a pensiones, compartió que de acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (COSAR), del total de 51,184,667 trabajadores registrados en las Afore, únicamente 25,318,702 son cuentas pertenecientes a mujeres. Mientras el monto estimado por cuenta individual de hombres suma $142, 929 pesos, el de las mujeres llega a $110,867.
Alonso Reyes declaró que el modelo económico regula la participación de las mujeres con “dimensiones donde se reafirma la desigualdad” mediante “actividades precarias y generizadas”, así como “trayectorias interrumpidas y con bajas de tazas de cotización”.
En el caso del trabajo formal, “tienen menos posibilidad de acceder a las prestaciones de los modelos contributivos”, cuando el papel de la seguridad social debe ser “el bienestar mismo de la población” con el objetivo de “sacar a las personas de la pobreza y dar elementos muy importantes para tener un mundo menos desigual”, concluyó la doctora.